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Cerca de 200.000 estudiantes concurren
este mes en toda España a la realización de las pruebas
de aptitud para el acceso a la Universidad, más conocidas como
selectividad, en la primera convocatoria, cuyas calificaciones definitivas
condicionan y determinan en muchos casos la matriculación en los
estudios y centros que tienen establecido límite de acceso.
Madrid.
Si bien el índice de aprobados en
las pruebas de selectividad de la convocatoria de junio viene situándose
en los últimos años en torno a un 85%, ciertamente elevado,
el hecho de que la calificación definitiva condicione la posibilidad
de acceder a los estudios y centros de preferencia del alumno en determinados
casos, especialmente en distritos universitarios como Madrid y Cataluña,
hace que estas pruebas generen un alto grado de ansiedad entre los estudiantes
que concurren a ellas.
El establecimiento de una "nota de corte" en los centros y estudios que
tienen establecido límite de acceso, y con ello la posibilidad
de no hallar plaza en las carreras de preferencia al carecer de la calificación
exigida, añaden a estas pruebas un componente de trascendencia
que va más allá de su estricta superación.
Pese a este carácter determinante de la selectividad, la verdadera
dificultad para el acceso a la Universidad se sitúa en la superación
del Curso de Orientación Universitaria (COU), con un índice
de aprobados que apenas rebasa el 50%, y en la culminación del
Bachillerato de la LOGSE.
Reforma en vigor
Este año presenta como
novedad, tras la reforma establecida por el MEC apenas hace unos meses,
que los alumnos que aprueben las pruebas de selectividad pero no hayan
obtenido la calificación necesaria para acceder a los estudios
y centros de su preferencia pueden concurrir a la realización de
las pruebas en convocatorias posteriores cuantas veces quieran, y así
intentar mejorar sus calificaciones y obtener la nota exigida para el
acceso a los estudios de su vocación.
Las pruebas de selectividad, que se iniciaron el pasado día 14
en La Rioja y finalizarán en Andalucía el día 25,
constan de un primer ejercicio, que incluye comentario de texto y exámenes
de Lengua Española, lengua Extranjera y Filosofía, y de
una segunda prueba relativa a las materias obligatorias y optativas de
cada opción.
El Ministerio de Educación y Cultura proyecta la realización
de una reforma profunda de la selectividad, con objeto de que las pruebas
de aptitud para el acceso a la Universidad se conviertan más en
un elemento o factor objetivo de distribución de plazas que en
un sistema de selección.
La oferta global de plazas de nuevo acceso de la Universidad española
para el próximo curso académico, 1999-2000, se sitúa
en casi 300.000, concretamente 294.853, con un incremento del 2,3% respecto
al presente curso, dato que demuestra la capacidad de esta oferta para
absorber de modo global la demanda existente. La cuestión estriba
en la armonización y ajuste entre la oferta y la demanda específicas,
factor que subyace en el establecimiento de los límites de acceso
en determinados centros y estudios, aquellos que cuentan con una mayor
demanda de la oferta disponible.
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