Estella ofrece a los alumnos la presencia física de
la historia, posada en cada uno de los rincones y monumentos de su casco urbano. (Fotos: G. Pérez)

 

Alumnos de un instituto de Estella desarrollan una novedosa propuesta didáctica sobre el pasado y presente de Navarra

Hasta no hace mucho, podían saber recitar de memoria listados de reyes, fechas y batallas; hasta marearse. Pero, generalmente, ninguno de aquellos hechos históricos les era cercano. Hoy la situación es otra. En
Navarra, alumnos del primer ciclo de Secundaria del instituto "Tierra Estella", de Estella, han experimentado una propuesta didáctica que les ha permitido encontrarse con propia su historia.  

Pamplona. GERMAN PEREZ
El profesor de Arte Román Felones y el medievalista Fermín Miranda son los autores del proyecto "Merindades". El primero imparte clases en Estella; el segundo lo hace en la Universidad Pública de Navarra. Ambos destacan que haya sido posible la colaboración entre dos niveles educativos que se desconocen, Universidad y Enseñanza Secundaria.

Los materiales para el aprendizaje de la historia de Navarra están integrados en dos libros. Uno recoge una síntesis histórica que abarca desde la prehistoria a la época medieval, pasa por la edad moderna y finaliza en los siglos XIX y XX. El segundo volumen contiene las unidades didácticas.

La propuesta parte de una experiencia previa de los materiales en el aula, llevada a cabo por los profesores del "Tierra Estella" María Victoria Izal y Javier Zúñiga. Acerca del interés mostrado por los alumnos, Felones dice que "la primera reacción al texto la afrontan como un peñazo que les cae encima: y encima esto! suelen decir. Pero ello se compensa, sin embargo, por un interés por su tierra. Es un trabajo laborioso que tienen que hacer fundamentalmente en casa. Mi impresión es que el balance final es más positivo que el inicio". Al respecto, dos de sus alumnos, Ainara Azcona e Iñaki García, opinan que "la experiencia tiene bastante trabajo, es difícil, ha habido que dedicarle muchas horas, pero ha merecido la pena conocer la historia de Navarra".

Roman Felones explica el origen del trabajo: "surge, fundamentalmente, de la necesidad detectada en el aula de insertar los contenidos de Navarra dentro del currículo correspondiente. Ya en mi primera época como profesor, hace unos 20 años, me di cuenta de que la historia de Navarra no tenía un lugar en el Bachillerato. Para paliar este déficit, entonces ya elaboramos una serie de materiales. Pero pasado, el paréntesis político administrativo que me alejó de la enseñanza (entre otros cargos, ha sido consejero de Educación con los gobiernos socialistas), vi que no habíamos avanzado casi nada. Pero además había una circunstancia agravante. Con el nuevo sistema educativo, los contenidos referidos a Navarra eran obligados por decisión del propio Gobierno de Navarra".

De lo general a lo particular

Cómo plantear una Historia de Navarra pensada para alumnos de edades y niveles diferentes supuso el primer reto. Según relata Felones, "nosotros somos ciudadanos básicamente europeos, dice el currículo oficial. Y además de esto, pertenecemos a un país que se llama España. Pero sorprendentemente, los alumnos, que por encima de todo son navarros, no conocían su historia más próxima. No se ha tratado de contar que esto es lo esencial y lo otro es lo accesorio. Fermín y yo interpretamos que la historia de Navarra no se puede estudiar más que en el contexto general del país que nos ha acogido desde hace muchos siglos. Y por lo tanto, plantemos un trabajo en el que lo navarro fuera el final de un proceso que se iniciaba en lo general y terminaba en lo particular. Por ejemplo: supongamos que estamos viendo el renacimiento; obviamente, las primeras cuestiones se refieren al concepto general, es decir, dónde surge, cuáles son las dos etapas fundamentales en que se divide, qué estilos existen en el renacimiento español, etc. Y ahora es cuando aplicamos lo estudiado al caso navarro: las manifestaciones del estilo que hay aquí y cuáles son sus obras y sus autores más significativos. De esta forma, no es necesario empezar de cero, ya que en buena medida los alumnos ya tienen un caldo de cultivo por todo lo anterior. En esto hay que ser prácticos. Nosotros hemos planteado unos materiales a los que básicamente no se les puede dedicar más de 30 días al año".

Los autores de "Merindades" han tratado de escribir una historia abierta. "Partimos de un principio aceptado del tratamiento de Navarra en sentido plural, pero como una comunidad legalmente diferenciada. Es imposible hacer una historia objetiva. Es imposible alcanzar la verdad histórica. Pero sí que hemos intentado ser lo más abiertos posible. Si la historia en general es conflictiva, la navarra en particular es conflictiva: hoy todavía la utilizamos mucho como arma política. Por este motivo, hemos intentado no cerrar vías ni ser dogmáticos. No hemos eludido hablar de temas como las relaciones con el País Vasco, su integración dentro de España o las particularidades de los fueros. Por supuesto, ni nosotros hemos sido objetivos ni la gente que lo lea va a ser objetiva, por lo cual, la crítica es imposible de quitar, pero tampoco se trata de apartarla", explica Fermín Miranda.

Las actividades didácticas están diseñadas partiendo de un principio de metodología activa: "Aparecen separadas del propio texto y tienen vida por sí mismas. Es obvio que no se pueden realizar sin conocer previamente los acontecimientos. Pero son libres porque intentar hacer al alumno autónomo. Teóricamente, para hacerlas no necesitan profesor. No debemos olvidar que la historia fundamentalmente es hacerse preguntas y tratar de responderlas. Y básicamente en esto consisten las actividades. Hay una serie de cuestiones, de sugerencias y textos, de los cuales ellos tienen que ir extrayendo sus conclusiones. Las inician de forma individual y culminan con un proceso de puesta en común".

Propuestas de trabajo

Las unidades didácticas se inician con un esquema de conceptos, de cara a que el alumno pueda situar correctamente los acontecimientos. Este es el paso previo al inicio de las propuestas de trabajo. "La mayor parte están dirigidas al alumno medio, pero no nos olvidamos de quienes necesitan acciones de refuerzo. Así, las actividades correspondientes a contenidos mínimos aparecen enunciadas en cursiva, mientras que las de ampliación, que las realizan los alumnos que desean trabajar más, se exponen con el dibujo de un libro abierto al lado".

Hasta el momento los temas tratados en el aula no han generado debates destacables: "Es pronto, quizás lleguen en el momento de hablar de la incorporación, unión, anexión o conquista de Navarra a la Corona de Castilla; guerras carlistas, guerra civil, etc.".

La impresión trasmitida por los alumnos a cerca de la experiencia es positiva, al mismo tiempo que critican la dificultad del trabajo: "Ha sido muy interesante conocer nuestra historia, pero el modo de llegar ha sido muy laborioso. Creemos que este tipo de materiales son más apropiados para alumnos de más edad ". Al respeto, Román Felones aclara que, "estos alumnos hicieron la experimentación con los materiales iniciales, y por lo tanto, la actual guía didáctica es, en buena medida, fruto de su experiencia, al incorporar las referidas sugerencias, críticas y aportaciones, que básicamente aludieron a la dureza de los trabajos. De esta forma, se han reducido, en parte, tanto los contenidos como los conceptos, porque a lo que a nosotros nos parecen cosas elementales, para los chicos de 12 a 14 años los conceptos son complicados, porque todavía están pasando de la inteligencia concreta a la inteligencia abstracta. No hay que olvidar que, junto con las matemáticas, la historia es la asignatura más complicada para los alumnos de primer ciclo, dado que básicamente tienen que desarrollar conceptos".

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