"Cabeza y cuello
de una figurilla."
"Modelo
de pájaro."

"Figura femenina sin cabeza" (ca. 3300/3200- 2800/2700 a.C.)
Esculturas de
las islas Cícladas

El Museo Nacional Reina Sofía ofrece una Madrid
una exposición sobre este arte primitivo

Madrid. PILAR BRAVO
Como fruto de un acuerdo cultural entre España y Grecia, el Museo Nacional Reina Sofía ofrece una Madrid una exposición sobre el arte cicládico primitivo, en la que se reúnen 58 esculturas que forman parte de la Colección Nicholas P. Goulandris. Se trata de un conjunto de obras talladas en mármol blanco, que por su intensidad expresiva, su esquematismo, frescura,y su gran carga de plasticidad, establecen un diálogo armónico con los lenguajes más modernos del arte contemporáneo.

La cultura cicládica primitiva surgió entre el año 3200 y 2000 a. C. en las islas Cícladas del Mar Egeo, que según la mitología griega dibujaban un círculo alrededor de la cuna de Apolo. Sus manifestaciones artísticas, cargadas de expresividad y de misterio, fueron talladas en piedra, sobre todo en mármol que abundaba en estas tierras, y dieron origen a una gran variedad de figuras, de distintos tamaños y formas. Las imágenes cicládicas son antropocéntricas, centradas en la figura humana, muy esquemáticas, simplificadas y abstractas. Las más antiguas, reproducían cuerpos de mujeres desnudos, con los brazos cruzados sobre el vientre, y que según los expertos podrían representar a diosas, a mujeres, podrían aludir a la maternidad pues muchas aparecen con los pechos muy abultados, o serían incluso ofrendas a los muertos, debido a que algunas de estas figuras han sido encontradas en las tumbas. En cualquier caso los expertos coinciden en valorar el más que probable carácter religioso de estas figuras, al igual que sus connotaciones comunes, en cuanto a solemnidad, equilibrio y armonía de formas.

Figuras masculinas

Más tarde, avanzado el tercer milenio antes de Cristo, la cultura cicládica generó también algunas figuras masculinas que reproducen imágenes de cazadores, de músicos, o de guerreros, en las que se muestra una notable mejora en la técnica escultórica y en la conquista de la tercera dimensión. Buena prueba de esta maestría artística es una de las piezas que se exponen en la muestra, en la que se representa a un hombre sentado levantando una copa, y que pertenece a un tipo de figuras humanas que desempeñan una actividad o un papel social.

Al margen de estas consideraciones generales, los expertos han clasificado las figuras cicládicas en cuatro variedades que pueden reconocerse en la exposición. La denominada variedad "Spedos" incluye figuritas robustas, de cabeza gruesa en forma de lira, y rostro curvado, totalmente distintas a las que configuran la variedad "Dokathismata", con imágenes estilizadas de cabeza triangular y definidas sobre todo por un estrechamiento progresivo desde los hombros hasta las piernas. Por otra parte se identifican las esculturas de gruesas cabezas curvada, de hombros estrechos y pies arqueados que configuran la variedad "Kapsala", y las figuritas de formas planas, cabezas triangulares con el cuello largo, hombros cuadrados, y piernas cortas, de la variedad "Chalandriani".

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