El Museo
del Prado reúne en
una misma zona
la obra del maestro aragonés
 
Nuevas salas para Goya

Madrid. PILAR BRAVO
El Museo del Prado cuenta con otras 22 nuevas salas dedicadas a la exposición permanente de la Pintura Española del Siglo XVIII, en las que la selección de obras

ha sido revalorizada y aumentada, y de la obra de Francisco de Goya. Por primera vez la creación del gran maestro aragonés se muestra reunida en una misma zona, y constituye una especie de museo dentro de la pinacoteca.

Las 140 pinturas y alrededor de 500 dibujos de Francisco de Goya (1746-1828) se han reunido en diez nuevas salas distribuidas en dos pisos en la parte sur del edificio, a las que se accede por la puerta de Murillo, y en un espacio circular en la que se exhibirán, de forma rotatoria, los fondos de dibujos del pintor El recorrido a través de la obra de Goya, presenta ahora un orden cronológico y por conjuntos, y se inicia en la segunda planta, con los cartones para tapices que Goya realizó para la Real Fábrica de Tapices entre 1774 y 1791. En seis salas se muestran un conjunto de aproximadamente cien bocetos preparatorios para los tapices que decoraron las habitaciones reservadas de Carlos III y de los Príncipes de Asturias en el Escorial y en el Palacio del Pardo.

Los disparates

También en la segunda planta, y ordenadas en cuatro salas, se exhiben las pinturas religiosas que realizó el artista, así como algunas de sus composiciones más importantes, como las Majas, El Cristo en la Cruz, el Vuelo de Brujas, o el Retrato de Jovellanos. El espacio circular de esta planta acoge de forma temporal un conjunto de piezas de Goya, de las más misteriosas y personales, que configuran la exposición que ha sido denominada "Goya. Disparates. Dibujos y estampas". En esta muestra se reúnen piezas muy delicadas, que por el riesgo de recibir daños irreparables tan solo se exhibirán durante un tiempo limitado.

El visitante del Prado continúa su recorrido a través de la creación de Francisco de Goya en la planta baja, donde va descubriendo distintos espacios, desde la sala circular (la 32) reservada a la "Familia de Carlos IV" y sus bocetos preparatorios, a otra sala (la 39) donde se exponen los cuadros relacionados con la Guerra de la Independencia, como los "Fusilamientos del 3 de Mayo". También se sitúa en las 3 salas dedicadas a las Pinturas Negras, realizadas entre 1821 y 1823, para decorar la casa madrileña, la "Quinta del Sordo", que habitó al final de su vida.

En la reordenación de estos espacios de la planta principal del Museo, destaca también la presentación, a una altura sensiblemente más baja que antes, de las tres Alegorías (de la Industria, del Comercio y de la Agricultura), los tres grandes tondos que decoraron el Palacio de Godoy y cuya enorme belleza puede ser contemplada ahora de forma más directa y fácil. Y por lo que se refiere a la pintura española del siglo XVIII, son destacables las salas dedicadas a la exhibición completa de los bodegones de Luis E. Menéndez, la colección de pinturas de Paret y Alcázar, que ha sido notablemente incrementada, y los cartones para tapices de Francisco y Ramón Bayeu.

 
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