Para el autor del artículo, uno de los grandes retos de la reforma educativa para el profesorado es la conjugación de los conceptos diseño y desarrollo curricular. Mediante este proceso de intervención educativa con una dinámica de grupo por parte del profesorado, bien en vertical u horizontal en las currículas de los distintos niveles y etapas educativas, se conseguirá una mayor calidad de nuestra enseñanza (Título IV de la LOGSE), así como una consecución óptima y efectiva de las capacidades establecidas en los distintos decretos de enseñanza por parte de nuestros alumnos

Progresiva y plural adaptación del currículum al grupo-aula

   
     

Blas Campos Barrionuevo
Licenciado en Psicología y logopeda

 
     

Como establece César Coll (1986): "Debe definirse el diseño Curricular como el proyecto que contiene información sobre unas determinadas intenciones educativas y orientación sobre cómo llevar a la práctica dichas intenciones".
El diseño curricular constituye el estrato referencial –primer nivel de concreción curricular– para la posterior adaptación y adecuación del currículum. En esta línea exige un esfuerzo conjunto de reflexión a todo el profesorado para adaptarlo posteriormente a la realidad de los distintos centros educativos. Análogamente, las Administraciones educativas deben ser abiertas, flexibles y orientativas en la determinación de dichas intenciones a través de los distintos elementos del currículum (art. 4.1 de la LOGSE) para facilitar el proceso de adaptación curricular entendido en sentido global, por parte del profesorado, teniendo en cuenta que la elaboración de los diseños curriculares es competencia de las Administraciones educativas.
Genérica y conceptualmente, los centros educativos deben desarrollar los respectivos diseños curriculares para adaptarlos a sus características singulares, a través de los distintos niveles de concreción curricular. Así, la realidad sociopolítica de España, estructurada en Comunidades Autónomas con competencias plenas en materia educativa, hace que, a partir del diseño Curricular Prescriptivo, en el que se expresan los grandes puntos de referencia alcanzados entre las Administraciones educativas Autonómicas y la Administración educativa Central, se configuren propuestas educativas que permitan un acercamiento progresivo a la realidad educativa de los distintos centros.
Estas ideas iniciales de carácter teórico deben servirnos de línea-base, para realizar un análisis pedagógico del concepto "adaptación curricular" en el marco de los conceptos diseño y desarrollo curricular, aceptando la confluencia de estos últimos, así como el sentido de Proyecto para el primero y el de Realización para el segundo.
Suele ser habitual que el profesorado de los centros docentes, principalmente de Primaria y ESO, dé indicios de "agobio" ante la existencia de alumnos, que parecen ser susceptibles de adaptación curricular, dejando momentáneamente de lado la plural etiología de las mismas. Ante esta situación, en cierta manera inequívoca desde mi experiencia personal, es necesario descondicionar positivamente al profesorado en su fijación molecular al concepto de "adaptación curricular" haciéndole ver que la dimensión conceptual de este concepto es molar, constituyendo esta última, el primer punto de referencia y abordaje para un buen desarrollo del currículum, así como para evitar posibles realizaciones de adaptaciones curriculares de forma individual –visión molecular de dicho concepto–.
Por otra parte, hay que dinamizar el trabajo en equipo por parte del profesorado junto con los profesionales de 2ª especialización implicados (psicólogos, pedagogos, logopedas, etc.) en las programaciones de aula, fomentar la cualificación y formación del profesorado y potenciar la innovación e investigación educativa en aras de un mejor desarrollo de las posibles adaptaciones curriculares individuales que puedan derivarse de la práctica educativa, independientemente de su tipología, contribuyendo pedagógicamente a una mayor calidad de nuestra enseñanza (art. 55 de la LOGSE), así como a una mayor motivación e implicación práctica por parte del profesorado en esta andadura, aparentemente compleja y laboriosa. Resumiendo este último párrafo, vemos que la pretensión básica de este documento, es propiciar un acercamiento práctico al campo de la "adaptación y desarrollo curricular" molar y molecular, así como a la interdependencia mutua y continua entre ambas dimensiones.

Adaptación y desarrollo del currículum a nivel molar

El proceso de desarrollo y adaptación curricular a nivel global es una de las grandes novedades de la Reforma educativa para el profesorado, ya que sitúa al profesorado ante una nueva perspectiva en su ejercicio profesional. Hasta ahora, la Administración Educativa establecía unos programas que había que desarrollar dentro de unos determinados ciclos educativos dejando al profesorado la tarea de arbitrar las medidas necesarias para que el alumnado consiguiera dominar los niveles básicos propuestos en unos márgenes temporales prefijados. Por el contrario, la LOGSE con sus nuevos currículos define unas capacidades generales que deberán desarrollarse a lo largo de la etapa así como los contenidos fundamentales para conseguirlas, dejando al profesorado de los centros la posibilidad de determinar por el trabajo en equipo los puntos de referencia que determinarán el desarrollo del trabajo en cada uno de los ciclos que constituyen la etapa.
Esta nueva situación exige al profesorado una continua y permanente formación, que debe ser entendida como un derecho y un deber del mismo, para así poder asumir ese ejercicio de libertad de forma consciente y responsable. Al mismo tiempo debe contar con materiales curriculares que permitan obtener información sobre las distintas formas de concretar cualquiera de los elementos del currículum (art. 4.1 de la LOGSE).
Si definimos la "adaptación curricular" como un proceso de toma de decisiones sobre los elementos del currículo para dar respuestas educativas a todas las necesidades educativas de los alumnos mediante la realización de determinadas modificaciones en los elementos de acceso al currículo y/o en los mismos elementos que lo constituyen, debemos conjugar tres niveles de concreción o realización del currículo en su ámbito global para optimizar la práctica educativa y el aprendizaje de nuestros alumnos. Es ésta una labor de máximo esfuerzo para el profesorado ya que de la misma dependerá el no tener que derivar posiblemente hacia posibles adaptaciones de carácter individual.
Los niveles de concreción nos permitirán hacer explícito el currículo interviniendo de forma responsable y consciente. Dichos niveles de concreción – visión global – vienen determinados de la siguiente manera:
Nivel 1. Corresponde a lo que trivialmente se conoce como "Diseño Curricular Base" –legislación supletoria– con una organización abierta y flexible, ya que posteriormente será completado por otras instancias (comunidades autónomas, centro educativo, profesorado) en los sucesivos niveles de desarrollo curricular. La contribución de las diferentes CC.AA. con competencias plenas en materia educativa no proporciona una mayor especificación sino que completa el D.C.B. con la asunción de nuevos contenidos y objetivos y diferencias sustanciales o accidentales en el plano organizativo. Por tanto este primer nivel de concreción está constituido por el plan curricular del MEC (decretos de enseñanzas mínimas) y el plan curricular de las comunidades autónomas con competencias plenas en materia educativa (decretos de desarrollo curricular). Hay que resaltar que en el caso de aquellas CC.AA. que aún no hayan adquirido sus competencias plenas en educación, dispondrán de decretos de desarrollo curricular confeccionados por el MEC en las distintas etapas educativas. Es evidente que este primer nivel de concreción conjuga al unísono los conceptos de diseño y desarrollo curricular.
Nivel 2. Contribuye a la adaptación y desarrollo de las exigencias del primer nivel a las características y peculiaridades de los centros educativos. Permite a los centros educativos establecer una conjugación serial de los conceptos de diseño y desarrollo curricular, constituyendo la misma el momento en el que verdaderamente se empieza a hacer explícito el "currículo establecido" en los distintos D.C.B. de las distintas etapas educativas –nivel 1–. Este nivel exige a los centros la elaboración de cuatro documentos de planificación educativa de distinta funcionalidad temporal, estando todos ellos interrelacionados entre sí. El análisis de cada uno de estos documentos permitirá a los centros tomar conciencia de la verdadera importancia del proceso "contextualización de la práctica educativa", como una de las grandes novedades de la reforma educativa.
Los citados documentos de planificación educativa quedan determinados de la siguiente manera:

—Proyecto Educativo de Centro (PEC): Es un instrumento de planificación a medio/largo plazo, que expresa las intenciones educativas de toda la comunidad escolar. En él se define el tipo de educación que se quiere ofrecer al alumnado, formulando el concepto de educación que se pretende, sus principios y metas. En el PEC se establecen una serie de decisiones que permiten responder a las preguntas relativas a ¿quiénes somos?, ¿qué queremos? y ¿cómo nos organizamos?. Todas las decisiones que se adopten deberán ser concretadas posteriormente en los Proyectos Curriculares a través de las diversas etapas educativas implicadas. De esta manera el PEC se convierte en el primer "filtro" del proceso de adaptación y contextualización curricular. Su elaboración, aprobación y evaluación corresponde al órgano máximo de los centros educativos, el centro escolar.

—Proyecto Curricular (PC). Es un instrumento de planificación a medio/largo plazo que refleja un proceso de toma de decisiones por el cual un equipo docente establece, a partir del análisis contextual previo y para una determinada etapa educativa, una serie de acuerdos en relación con los diferentes componentes del currículo con el fin de definir las estrategias de intervención didáctica que se van a utilizar. Es obvio que los centros deberán generar diversos Proyectos Curriculares de acuerdo a las distintas etapas que impartan.
El PEC exige al profesorado de cada etapa educativa un nivel de implicación – coordinación adecuado, tanto en vertical como en horizontal, en las áreas correspondientes para así asegurar una mayor eficacia de la acción docente. Por otra parte constituye la concreción pedagógica del PEC, constituyendo un eslabón entre este último y el trabajo diario de las programaciones concretas de aula-grupo. El PC será elaborado por los distintos equipos de ciclo, área o departamento de la etapa educativa correspondiente, siendo coordinados por la Comisión de Coordinación Pedagógica (Director, Jefe de Estudios, Coordinadores de ciclo o departamento). Corresponde su aprobación al Claustro de Profesores, es informado por el Consejo Escolar, como parte integrante de la programación general del centro, y es supervisado por la Administración a través de la inspección.

—Programación General Anual (PGA). Es un documento de planificación a corto plazo que, elaborado en el marco del PEC, formula el conjunto de objetivos generales que se pretenden conseguir durante un curso escolar, contemplando las tareas y actividades a realizar, así como las personas de la comunidad educativa responsables de hacerlo, los recursos de que se dispondrán y el tiempo necesario para realizarlas, así como los mecanismos de seguimiento adecuados.
La Programación General Anual debe incluir los siguientes elementos: Actividades complementarias que el Centro vaya a realizar; Horario general del Centro;La memoria administrativa; y las modificaciones o nuevas decisiones que se considere oportuno introducir en el PEC y en el PC.
La PGA será elaborada por el equipo directivo del centro, teniendo en cuenta las deliberaciones y acuerdos del claustro y del Consejo Escolar, será informada por el claustro en el ámbito de su competencia y elevada, para su aprobación posterior, al Consejo Escolar, que respetará, en todo caso, los aspectos docentes que competen al claustro.

 
         
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