Un millón de años de Atapuerca
Cuatro investigadores españoles que intervienen en las excavaciones de Atapuerca, cerca de Burgos, han publicado recientemente un libro: "Atapuerca. Un millón de años de historia". Narrado con una prosa que busca a la vez el entretenimiento y el rigor científico, su contenido ofrece también un excelente material didáctico, con más de 500 fotografías, fichas, mapas y cuadros interrelacionados.
Foto de portada del libro publicado por cuatro investigadores de Atapuerca, con la historia de este yacimiento paleontológico.

Madrid. Alfonso Pezuela
En 1994, en Trinchera Dolina, dentro de los yacimientos de Atapuerca, la aparición de 36 fragmentos de huesos, pertenecientes al menos a seis individuos diferentes, cambió las ideas sobre la llegada de los primeros humanos a Europa procedentes de Africa. El estudio detallado de estos huesos produjo un resultado cuyo eco repercutió en la comunidad científica internacional y recogieron muchos medios de comunicación: los fósiles de Atapuerca tenían más de 780.000 millones de años. Esto echaba por tierra la hipótesis más aceptada hasta entonces por los investigadores y, según la cual, en el Viejo Continente nunca habría habido poblamiento antes de los 500.000 años.

Ahora, algunos de los científicos españoles que intervienen en las excavaciones e investigaciones, cuentan la aventura de estos yacimientos cercanos a Burgos, en un libro, "Atapuerca. Un millón de años de historia". Sus autores son José Cervera, Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell.

Los cuatro narran, primero, la historia de los yacimientos, como se fueron formando a lo largo de millones de años, hasta llegar al presente. Luego continúan con el relato de cómo la construcción de una línea de ferrocarril dejó al descubierto los primeros indicios de la existencia de este yacimieno paleóntológico.Y terminan con la descripción de 20 años de investigaciones, los descubrimientos más importantes, su significado y su valoración científica.

Historia europea

Hoy, estos hallazgos están considerados como imprescindibles para comprender el último millón de años de la historia europea. Entre aquellos, como momentos estelares, destacan el descubrimiento de los cráneos fósiles más completos del mundo, en la Sima de los Huesos, en 1992; y el ya mencionado de los restos de los europeos más antiguos conocidos, con 800.000 años de antigüedad, en Trinchera Dolina. Con estos últimos, nació una nueva especie: "el Homo antecessor", descubridor y primer poblador del Viejo Continente.

La obra está estructurada en capítulos. A estos les acompaña una guía de visita a los yacimientos Pleistocenos de la Sierra de Atapuerca, así como notas biográficas de los directores de la investigación, Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell. También incluye 25 fichas didácticas en las que se insertan mapas, cuadros interrelacionados, esquemas y reconstrucciones basadas en los fósiles encontrados.

El libro aporta igualmente más de 500 fotografías, infogramas y planos. Y cuenta, como presentación, con tres prólogos: de Don Felipe de Borbón, Príncipe de Asturias; Juan José Lucas, presidente de la Junta de Castilla y León, y Rafael Puyol, rector de la Universidad Complutense de Madrid.

A través de todo este material, tanto gráfico como literario, se pretende que el lector pueda llegar a conocer el aspecto, las costumbres y la forma de vida de nuestro más antiguo antepasado: el "Homo antecesor".

Lugar único

Qué contiene la Sierra de Atapuerca qué la convierte en un lugar único?", se interroga Juan Luis Arsuaga, uno de los autores, a la hora de valorar su importancia paleontológica. "En síntesis, un registro arqueológico muy contínuo, que abarca el último millón de años, y tal vez más. La mayor parte de los yacimientos prehistóricos, hablando en general, se sitúan en un momento concreto del tiempo geológico, o comprenden una época limitada. Por muy importantes que sean, siempre representarán tan sólo una página arrancada de un capítulo del gran libro de la Historia del Hombre".

"Por el contrario", continúa este investigador, "en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca se conservan muchas de esas páginas. Es posible estudiar en este rincón burgalés los cambios que en el último millón de años se han producido en los climas, en los ecosistemas, en las actividades humanas, en su tecnología y, por último, en los propios seres humanos. Esa es la grandeza y también la exigencia de la empresa científica de Atapuerca: un proyecto que tiene voluntad integradora y que puede suponer una gran oportunidad para el desarrollo de muchos sectores de la ciencia española".

 


La historia
del
yacimiento paleontógico ha sido recogida en un libro entre la amenidad y el rigor científico