La educación moral en la escuela

Lo que más destaca en la lectura de este libro es su estilo claro y didáctico, el rigor en la exposición de los diversos temas que aborda. Conozco prácticamente toda la obra pedagógica de Josep Mª Puig, y me parece de estricta justicia reconocer su notable capacidad de sistematización y su fluidez expositiva, que se advierte también de modo palpable en estas páginas. Lo que no merma en absoluto, sino más bien al contrario, el trabajo en colaboración de los dos autores del libro.

Sobresale también en el texto el carácter dinámico que se otorga a la educación moral, su naturaleza de construcción e interacción de actitudes y de hábitos. Dicha tarea educativa no se reduce a una mera socialización, sino que encierra una poderosa dimensión crítica, creativa y transformadora. Todo el contenido del libro se mantiene fiel a este planteamiento dinámico. Cada uno de las cuestiones se aborda con un fino análisis, con una disección a veces incluso excesiva pero que facilita la asimilación de tales cuestiones, respetando las inflexiones y matices que presentan.

A lo largo del texto se percibe una valioso nivel en las perspectivas de reflexión y de aplicación didáctica que en él se ofrecen. Los cuadros sintéticos que lo acompañan–especialmente algunos- son muy iluminadores y útiles. Es particularmente acertado, a mi juicio, el tratamiento de los valores en el Proyecto Educativo de Centro, así como la caracterización de los Temas Transversales –a los que creo que impropiamente se llama "enseñanzas"-, los criterios metodológicos para la educación en valores, la aportación de recursos para la educación moral y el abordaje de esta en la tutoría. Como ya he sugerido antes, sólo la densa estructuración de las cuestiones convierte a veces en algo farragosa la lectura del libro, por otra parte claramente interesante y recomendable.

Santiago S. Torrado

 


Josep Mª Puig Rovira y Xus Martín García
Edebé, Barcelona, 1998, 195 páginas.

   
   
   

El clima escolar como factor de calidad
Prevención de la violencia y resolución de conflictos

Los estudios sobre calidad de la enseñanza y eficacia didáctica ponen de manifiesto que un requisito indispensable para enseñar es lograr un clima de aula y de centro que permita al alumnado centrarse en el aprendizaje. Como afirma Elena Martín en el prólogo de este libro, "todo el tiempo que se emplea en enseñarles desde pequeños a comportarse de manera constructiva y solidaria y a organizarse socialmente es un tiempo ganado". Resulta indispensable –desde el punto de vista educativo- una toma de conciencia de la necesidad de incluir el desarrollo de habilidades socio-personales como objetivo que favorezca la convivencia en el centro escolar y para la futura vida en sociedad de los alumnos y alumnas.

El problema de la conflictividad escolar es algo interactivo y sistémico, y no meramente personal de los alumnos. Por ello la autora de este libro propone un modelo de intervención netamente pedagógico. Los principales ámbitos de actuación de este modelo son la organización escolar, el proceso de elaboración del Reglamento de Régimen Interior, la incursión curricular de los sentimientos y el desarrollo socio-personal, la educación en valores y la atención individualizada a los agentes en conflicto y los distintos sistemas de participación.

En la segunda parte del libro se ofrecen unas estrategias de intervención y de ayuda a la reflexión sobre la práctica educativa, ofreciendo particular interés el capítulo dedicado a la elaboración consensuada de normas. El volumen se completa con anexos en los que se recogen instituciones y organismos relacionados con el tema, así como cuestionarios para detectar y abordar diferentes problemáticas.

Juan Montesinos

 

 


Isabel Fernández. Ediciones Narcea, Madrid, 1998, 228 páginas.