ROMEU

 
 

Padres y profesores en busca del diálogo

Están obligados a entenderse, pero, a veces, sus relaciones no son buenas. Los maestros han dejado de ser aquella figura casi fáctica, sobre todo en ambientes rurales, para convertirse ahora en un colectivo con poco prestigio social. Se piensa que tienen muchas vacaciones y que ganan mucho, para lo poco que hacen. Su palabra ya no vale tanto como antes y los padres de este fin de milenio suelen desautorizar a los profesores delante de sus hijos en cualquier ocasión. Muchos progenitores, en caso de conflicto, creen más a sus hijos que a los docentes, algo que hace unos años era, sencillamente, impensable. También se les acusa de ser estrictos con las horas de visita, de no tener en cuenta que padres y madres no tienen unos horarios tan estupendos como los suyos. Los tutores suelen responder que a los padres y madres nos les importan tanto sus hijos porque si no, harían lo imposible por acudir a la cita.
Juan y Emma, dos padres que viven en la periferia de Madrid, cuentan desesperados como este curso no han podido ver todavía al tutor de su hija. "Trabajamos en Madrid y vivimos a 30 kilómetros, que es donde está el colegio. Por mucho que queramos, que pidamos permiso, nunca llegamos a tiempo. No es de recibo que te marches cuatro horas antes de tu trabajo para ir a hablar con el tutor de tu hijo y que él no transija en nada, que no esté dispuesto a quedarse ni un minuto más de su horario".
Algunos padres viven situaciones parecidas y les duele que los maestros les acusen de irresponsables por delegar en los docentes gran parte de la educación de sus hijos, que les tildan, además, de despreocupados, hasta que aparece un suspenso, faltas de asistencia o algún rasguño llamativo en la cara.
Los docentes insisten en su argumento; recalcan que se aplican en formar a los alumnos y en potenciar cada uno de sus virtudes; y se quejan de que están limitados porque, en la mayoría de los casos, desconocen el entorno social en que vive cada uno de sus estudiantes, lo que puede obstaculizar el pleno rendimiento del escolar. (...)

Iñigo Zabala
"Nuestros Hijos". (febrero 1999)

 
 

 

 

 

 

Importancia de las matemáticas

(...) Las matemáticas están en el centro de nuestra cultura y su historia se confunde, a menudo, con la de la filosofía. De igual modo que las teorías cosmológicas y de la evolución han ejercido notable influencia en a concepción que os humanos tenemos de nosotros mismos, las geometrías no euclídeas han permitido nuevas ideas sobre el universo y los teoremas de la lógica matemática han puesto de manifiesto las limitaciones del método deductivo. También en el arte hay matemáticas. Desde que Pitágoras, el matemático más célebre, descubriera razones numéricas en la armonía musical hasta ahora la relación de las matemáticas las convierten en puente entre las humanidades y las ciencias de la naturaleza, entre las dos culturas de las que hablaba Snow.
Las matemáticas las utilizamos en la vida cotidiana y son necesarias para comprender y analizar la abundante información que nos llega. Pero su uso va mucho más allá: en prácticamente todas las ramas de saber humano se recurre a modelos matemáticos, y no sólo en la física, sino que gracias a los ordenadores las matemáticas se aplican a todas las disciplinas, de modo que están en la base de las ingenierías, de las tecnologías más avanzadas, como la de los vuelos espaciales, de las modernas técnicas de diagnóstico médico, como la tomografía axial computadorizada, de la meteorología, de los estudios financieros, de la ingeniería genética.(...)
Las matemáticas tienen, desde hace veinticinco siglos, un papel relevante en la educación intelectual de la juventud. Las matemáticas son lógica, precisión, rigor, abstracción, formalización y belleza, y se espera que a través de esas cualidades se alcancen la capacidad de discernir los esencial de lo accesorio, el aprecio por la obra intelectualmente bella y la valoración del potencial de la ciencia. Todas las materias escolares deben contribuir al cultivo y desarrollo de la inteligencia, los sentimientos y la personalidad, pero a las matemáticas corresponde un lugar destacado en la formación de la inteligencia ya que, como señaló Aristóteles, los jóvenes pueden hacerse matemáticos muy hábiles, pero no pueden ser sabios en otras ciencias. (...)

Antonio Martinón y Teresa Riera
El País (3 de Marzo 1999)

   
       
   

Capital privado y enseñanza pública en Gran Bretaña

No es cierto que no existan lazos que unan a la inversión privada y las escuelas, como el gobierno está comenzando a descubrir. Las compañías, que existen para conseguir beneficios, nunca parecieron propensas a convertirse en completamente filantrópicas después de unas pocas palabras calurosas de los ministros. Los pequeños donativos pueden venir gratis, pero las compañías esperan retornos en toda inversión significativa.
Las zonas de acción educativa son el más ambicioso intento hasta ahora de comprometer a las compañías con las escuelas. Pero mientras los ministros proclaman sentirse felices con el sector privado, la respuesta de este tiene todavía que ponerse a la altura de estas manifestaciones de alegría.
Hasta el momento, sólo se han recogido 5 millones de libras en las primeras 25 zonas, muy por debajo de los 19 millones que se necesitan. Y muchos de ellos son en especies. Compañías tales como American Express, -la cual está suministrando dinero en efectivo, tiempo de su personal de plantilla, y especialistas, en la zona de Brighton- están deseosas de ofrecer ayuda, pero no hay cheques en blanco.
El gobierno conservador encontró dificultades similares en atraer inversiones del sector privado para crear escuelas de formación profesional. Se había planeado abrir 20 centros de alta tecnología. A final, sólo emergieron 15, y en un desesperado intento por obtener dinero, se permitió a una compañía de tabaco exhibir su logo en una escuela.

The Times Educational Supplement
(19 de Febrero de 1999)