Programa de prevención de drogas para jóvenes de Castilla-La Mancha

Reducir el consumo de alcohol y tabaco, objetivo principal

Madrid.- Margarita Girón
La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha un programa de prevención del consumo de drogas especialmente dirigido a jóvenes de entre 14 y 18 años. "Alcazul" es el nombre de esta iniciativa, y cuenta con la colaboración de muchas de las administraciones locales de la zona que persiguen los mismos

 

objetivos. El programa combina la organización de actividades de tiempo libre y de relación interpersonal, con otras de contenido expreso sobre el consumo de drogas, fundamentalmente de carácter informativo.

La tarea principal se centra en reducir el consumo de todo tipo de drogas, tanto legales como ilegales, si bien se centra, sobre todo, en el tabaco y el alcohol, ya que, aunque generan menor alarma social, tienen consecuencias sanitarias y sociales mucho más graves que el consumo de drogas ilegales. De hecho, la morbilidad asociada al síndrome de dependencia al alcohol en España es tres veces mayor que la asociada a la adicción a otras drogas. En lo referente al tabaco, los datos también indican que causa una mortalidad muy superior al consumo de sustancias ilegales.

Además, parece demostrado que a través de la prevención del consumo de drogas legales se contribuye también a reducir la ingesta de sustancias ilegales, ya que las causas del consumo de drogas son básicamente las mismas, sea cual sea la sustancia consumida. Los datos indican que el uso de drogas ilegales es mayor entre las personas que consumían alcohol y tabaco en la adolescencia temprana.

Por otro lado, se ha observado que las intervenciones centradas en las drogas ilegales tienen mayor riesgo de causar el efecto contrario al deseado, debido a la curiosidad que pueden despertar unas sustancias que son presentadas como peligrosas y casi mágicas.

En cuanto a la metodología, se descartan las "charlas" por no ser un medio adecuado para provocar el cambio de conducta, si bien es posible que aumenten los conocimientos sobre el tema.

Igualmente, la metodología de tipo comunitario es muy adecuada para trabajar determinados factores de riesgo, por ejemplo el empleo del tiempo libre y las actitudes prosociales, pero no es la mejor para modificar otros, como el espíritu crítico y la toma de decisiones.

Por todo ello, la intervención se centra en programas escolares para trabajar las habilidades sociales, mejorar la autoestima, y desarrollar la capacidad de análisis ante la publicidad. Paralelamente, se han puesto en marcha programas familiares para modificar en consumo de drogas en este ámbito, así como para mejorar el clima afectivo, el empleo del tiempo libre y la educación normativa.