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Madrid.
Rosaura Calleja
Más
de un centenar de educadores especialistas en Enseñanza Secundaria,
algunos procedentes de 23 países miembros del Consejo de Europa,
han participado en el seminario "El perfil del docente en el siglo XXI",
que se desarrolló en el Ministerio de Educación y Cultura.
Este encuentro, organizado por la Subdirección General de Formación
del Profesorado, pretendía establecer un marco de reflexión
sobre el presente y el futuro de la docencia en Europa.
Las
conclusiones de este seminario se han estructurado en cuatro bloques que
se articulan en aspectos generales, el profesor, la formación del
docente y el centro educativo.
Los
participantes coincidieron en contemplar los nuevos desafíos de
la sociedad cambiante como una oportunidad histórica de mejora
de la labor docente y en profundizar en los valores que requieren las
nuevas generaciones del siglo XXI. Así como, consideran la educación
como un proceso de aprendizaje para toda la vida y apuestan por la implicación
de la familia y otros agentes sociales en los procesos educativos. Otros
aspectos generales se concretan en compatibilizar identidades culturales:
locales, regionales, nacionales e internacionales, y en valorar la coherencia
de los resultados escolares básicos con las demandas de empleo
de los jóvenes.
Tendencias
internacionales
Por
otra parte, el profesor deber ser referencia para los alumnos de un código
humanístico y adherirse a la dimensión europea de la educación,
los proyectos comunitarios y la competencia en lenguas extranjeras. Los
expertos pretenden que el educador enseñe a seleccionar y codificar
la abundancia de información que recibe el estudiante a través
de los medios y las nuevas tecnologías. Asimismo, consideran al
docente como mediador en la construcción del conocimiento de sus
alumnos y valoran especialmente la utilización de las nuevas tecnologías
como elemento estratégico para el aprendizaje de contenidos de
forma autónoma.
La
conclusiones sobre la formación del docente plantean fomentar entre
el profesorado la reflexión en su proceso de formación y
adecuar la formación inicial de los futuros educadores a sus necesidades.
Estos especialistas se decantan por promover acciones formativas relacionadas
con las funciones y competencias, que los profesores desarrollan en los
centros y en las aulas. Además, se muestran partidarios de adecuar
la formación continua a la demanda de los estudiantes, en términos
de utilidad y satisfacción personal.
El
centro educativo
En
el transcurso de este seminario se apostó por transformar la metodología
de los centros, incidiendo en el trabajo en equipo, según los actuales
criterios de calidad en las organizaciones modernas. La atención
a la diversidad también tuvo cabida en los debates, donde se decidió
por la creación de grupos flexibles, bloques de asignaturas diferenciados,
la diversificación curricular y la atención a la interculturalidad.
Los participantes se decantaron por profesionalizar los Departamentos
de Orientación y tutorías, así como los equipos directivos.
Por último, concluyeron que se debe incluir en los programas educativos
el desarrollo de competencias individuales y sociales de los alumnos y
facilitar el aprendizaje de dos lenguas extranjeras.
Implicación
del profesorado
La
inauguración de este encuentro corrió a cargo de Roberto
Mur, secretario general de Educación, quien destacó que
la modificación o reforma del sistema educativo debe contar con
la opinión del profesorado, dado que su éxito o fracaso
depende de la capacidad de respuesta de los docentes. Para Mur, "el
profesor debe estar comprometido con las reformas y en permanente proceso
de formación para hacer frente a los retos que plantea la sociedad
del conocimiento".
Sin
embargo, el secretario general de Educación puntualizó que
"la responsabilidad no es únicamente del profesorado, sino
también de la Administración, que debe evitar que los docentes
–como ocurre lamentablemente en muchas ocasiones– se sientan aislados,
por lo que la Administración es responsable de propiciar mecanismos
de participación del profesorado y proporcionar los medios para
su formación permanente". Roberto Mur hizo hincapié
en la implicación del profesorado en la sociedad del conocimiento,
ya que "debe adaptarse a las nuevas tecnologías y nuevas concepciones
tan rápido como se producen, porque es la escuela el motor de esos
cambios".
Nuevo
proyecto
En
la clausura del seminario, Isabel Couso, subdirectora general de Formación
del Profesorado, se mostró satisfecha del alto de grado de participación
y de los resultados de los grupos de trabajo. Seguidamente, anunció
que el MEC prepara una modificación de la formación inicial
del profesorado de ESO, que permitirá a los universitarios, interesados
en la carrera docente, incluir asignaturas relacionadas con la enseñanza
en sus estudios. En este sentido, puntualizó que mediante la oferta
de libre designación, los alumnos podrían estudiar asignaturas
relacionadas con la docencia durante su etapa universitaria, aunque simultáneamente
se mantendría la opción actual, que consiste en una posterior
adaptación pedagógica, con objeto de flexibilizar el sistema.
También, explicó que una de las finalidades se concreta
en que las prácticas y la formación teórica se realicen
simultáneamente, de manera que no se creen "dos mundos separados"
como ocurre actualmente. Asimismo, subrayó que no se olvidará
la importancia de la ética y la deontología.
Este
proyecto contempla que los futuros profesores de Secundaria adquieran
un mayor grado de especialización didáctica y pedagógica,
según las ramas de la enseñanza, que cursen materias adaptadas
a las nuevas demandas de la sociedad, como las necesidades educativas
especiales y las nuevas tecnologías de la información. Isabel
Couso destacó que en el transcurso de este seminario se ha llevado
a cabo un análisis profundo de la función docente de cara
al nuevo milenio, ya que ante los grandes cambios sociales, el profesor
debe conocer al alumno y determinar sus necesidades.
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