Niños y niñas reciben unos conocimientos teóricos previos y posteriormente elaboran juntos una receta de cocina, sin ningún tipo de distinción de tareas.
(Fotos: Orlando García)
Comer con fundamento

Los estudiantes del colegio vallisoletano "Narciso Alonso Cortés" reciben enseñanzas teóricas y prácticas de nutrición y cocina en sesiones impartidas por sus madres. Todo lo relacionado con el mundo de la gastronomía constituye una de las tradiciones mejor conservadas en nuestro país, ofreciendo una amplísima panoplia de matices, gustos y sensaciones que han conformado una variedad digna de conservar y transmitir. El centro se ha propuesto contribuir a este propósito, y las principales promotoras son las madres de los propios alumnos.

Valladolid.- Orlando García
La iniciativa de ofrecer a los escolares de este colegio algunos de los contenidos de la cultura gastronómica castellana partió de los propios profesores, en colaboración con una asociación de padres dinámica que mantienen desde hace años un trabajo y una dedicación que conforman un aspecto educacional del alumno cada vez más importante. Así se montó un taller que continuaba una labor desarrollada desde hace años en el propio centro, relacionada con la formación nutricional. Se trata de una actividad extraescolar realizada al finalizar el horario lectivo.

Los recursos con los que cuentan son elementales. Para la formación teórica una ficha de nutrición y una receta de cocina en cada sesión, completada por conceptos teóricos relacionados con cada alimento. En lo que se refiere a la formación práctica, las madres elaboran con los estudiantes una receta. Para ello disponen de una cocina, un frigorífico, una vajilla, una batería de cocina y algunos útiles complementarios.

Precisamente, uno de los aspectos más destacados que la directora del colegio, Mari Carmen Zapata, menciona se refiere a las escasas exigencias de material que comporta el llevar adelante esta actividad. "Disponemos de lo más básico para enseñarles conocimientos de cocina y nutrición, pero realmente no es necesario nada más. Qué útiles van a tener que emplear cuando en un futuro tengan que elaborar sus propios platos? Qué alimentos constituirán la base de su alimentación? Los que todos conocemos, salvo alguna excepción. Por tanto, no es necesario nada más", explica.

Objetivos

Los objetivos que se han marcado los promotores de la actividad pretenden completar la educación sobre el consumo que se viene impartiendo en el colegio desde hace tiempo. Además, intentan fomentar en los escolares la apetencia por elaborar buenos platos de cocina, rechazando la comida-basura, tan extendida y utilizada en la actualidad. Y también impartir conocimientos básicos sobre el ritmo adecuado en la ingestión de alimentos, comer con limpieza, fregar y desarrollar los conceptos de limpieza y orden, así como contribuir a la no diferenciación de tareas por sexos, de tal forma que las actividades realizadas impliquen tanto a niños como a niñas.

Estas finalidades de tipo práctico se enriquecen con objetivos más teóricos como el conocimiento de la rueda de alimentos, la clasificación de productos por grupos, la función que cumple cada uno de ellos en nuestro organismo y la caracterización de cada elemento gastronómico. Asimismo, se intenta que los chicos sepan en qué consiste una dieta equilibrada y los criterios básicos que se deben seguir para su elaboración, así como el cambio que se experimenta en las necesidades alimenticias de una persona a través de la edad. En este sentido, se hace especial hincapié en la leche, huevos, fruta y verdura.

Esta iniciativa quiere también iniciar básicamente a los jóvenes en criterios económicos y presupuestarios para que sean capaces de hacer una compra equilibrada, aspecto de suma importancia ya que de no ser así el presupuesto destinado a la compra de alimentos se resiente de forma muy notable. Otra de las finalidades de la actividad se refiere al análisis básico de una dieta y al reconocimiento de la importancia que tiene para el desarrollo normal del organismo y la actividad diaria el alimentarse correctamente; saber calcular con ayuda de tablas las distintas cantidades de nutrientes que se digieren en los alimentos tomados a lo largo del día, e identificar con ayuda de la rueda de los alimentos y los cuadros de cantidades de alimentos recomendadas por edades, qué carencias existen en su dieta y cómo poder equilibrarla.

Evaluación

Los criterios de evaluación fijados por los responsables de esta materia consisten básicamente en medir el conocimiento de los productos comprados en el mercado por parte de los alumnos, el desarrollo armónico de las distintas dietas, habilidades y destrezas en el consumo y las enseñanzas prácticas impartidas fundamentalmente por las madres de los alumnos, verdaderas artífices de esta actividad.

Mari Carmen Zapata cita la gran labor desarrollada por ellas como la gran aportación de que se nutre el colegio dentro de esta iniciativa y también en otras que desarrolla este centro. "La gran variedad de platos y la inmensa cultura que existe en nuestro país tienen en las madres a las mejores profesoras, ya que la mayor parte de ellas han recogido la sabiduría de sus madres y abuelas. Por tanto, no están enseñando algo aprendido en algún texto o de oídas, sino los contenidos de su propia experiencia.

 


Taller de nutrición en un colegio de Valladolid a cargo de las madres de los alumnos