|
Cuarenta años
|
|||||||||||
| Los detectives de Francisco Ibáñez siguen fascinando a niños y adultos | |||||||||||
|
Madrid. Pilar Bravo Son dos detectives chapuceros y divertidos, que acaban de cumplir 41 años y siguen en la brecha, y reiterando su presencia en los quioscos. Son Mortadelo y Filemón, dos personajes que aparecieron a finales de los años cincuenta y que hoy siguen deslumbrando a niños y adultos con sus divertidas aventuras, cargadas de movimiento y de expresividad, gracias al cuidadoso dibujo y a los ingeniosos guiones de Francisco Ibáñez. La clave de su éxito está en la transformación de un despistado Mortadelo, calvo y con unas enormes gafas, ataviado con levita, y que al instante se convierte en cualquier persona, animal, o cosa. La clave está también en la mala suerte de Filemón, el jefe pragmático y con dos pelos en la cabeza, que lleva pajarita, y al que todo le sale mal. Ambos resumen la magia de la sorpresa, de lo imprevisto, y de lo irreal, en unas situaciones a las que asistimos boquiabiertos y divertidos, gracias a una sucesión de situaciones cargadas de ingenio e imaginación. Pero la clave fundamental está en Francisco Ibañez, el hacedor de estas criaturas, que además de un excelente dibujante, es un destacado guionista que ha sabido llegar a sensibilidades muy distintas, en países de América y de Europa. Ubicuos y políglotas Acaban de cumplir 41 años de vida, y la conmemoración sirve para destacar su constante presencia, primero como detectives y después como agentes privados. A lo largo de todo este tiempo, Mortadelo y Filemón han vendido 150 millones de álbumes, y sus aventuras han sido traducidas a más de 10 idiomas. Desde que nacieron, en el número 394 de la revista "Pulgarcito" estos dos personajes, inspirados en las películas de espías y agentes secretos, han cambiado poco, aunque eso sí, han pasado a ser, desde una Agencia de Información, a unos detectives modernos que han sacado partido de los acontecimientos actuales. Lo ha conseguido Francisco Ibáñez, un magistral creador del cómic español, que se identifica por un tipo de dibujo gestual y expresivo que enfatiza los movimientos de las manos, y que es también el padre de otros personajes menores como por ejemplo Rompetechos, Pepe Gotera, Otilio,...o Sacarino. Ibañez, que vive un momento de tal reconocimiento que llega a veces a impedirle trabajar, tiene ahora la única pretensión de seguir dibujando y de que Mortadelo y Filemón le sobrevivan.
|
Un
pragmático y un chapuza despistado en situaciones imposibles. |
||||||||||
|
|
|||||||||||