Mario Kaplún
Ediciones de la Torre.
Madrid, 1998, 252 páginas.

Una pedagogía de la Comunicación

El autor del presente libro ha trabajado esta Pedagogía de la Comunicación en distintos talleres con personas de profesiones diversas, como educadores, psicólogos sociales, economistas, etc. Todos ellos han descubierto en estos cursos formas efectivas de llegar a los demás y de comunicarse. La obra de Mario Kaplún es mucho más que un manual técnico, porque gracias a ella pueden aprenderse los principios de una buena y adecuada comunicación.

En el libro se propone una comunicación social, democrática y eficaz, donde emisor y receptor participen por igual en el proceso comunicativo, y este último -el emisor- se identifique enteramente con el mensaje. Las reflexiones y sugerencias que el texto contiene son fruto de muchos años de experiencia. Se trata de un libro teórico, pero todas las nociones que en él se explican van acompañadas de ejemplos prácticos. Su contenido es en buena parte sabido -y a veces superado, repetitivo y algo simple- pero está bien estructurado y resulta claro y concreto, con esquemas ilustrativos y apropiados.

El discurso del autor aparece en ocasiones excesivamente "circular", poco penetrante y escasamente analítico, y sin embargo se encuentra poblado de aciertos sugerentes. Algunos de los más relevantes son, por ejemplo, el resaltar la dimensión ideológica de la empatía (p. 141), o el carácter no unívoco de la cultura popular (p. 145), o el tender puentes entre lo educativo y lo comunicativo (p. 197). A lo largo de todo el texto, la comunicación educativa se reafirma como un componente pedagógico y no como un mero recurso técnico (lo cual me parece uno de sus hallazgos más importantes). Sus páginas están llenas de referencias explícitas a Freire y a Freinet, y también de resonancias implícitas de su pensamiento.

Acaso el hilo conductor más firme y sugerente del libro sea la pedagogía del autoaprendizaje, en la que conocer es comunicar, el conocimiento es un producto social y sus referencias nucleares son el modelo dialógico y la implantación de receptores críticos. Como ya he dicho antes, el texto de Kaplún ofrece ilustraciones y cuadros útiles para la mejor comprensión y aplicación de su contenido. Y es, en su conjunto, un libro de fácil digestión y de amena lectura, lejano al insoportable academicismo de tantos manuales, pero no por ello menos sólido en sus enseñanzas. Con lo cual practica lo que pretende mostrar: que la comunicación educativa ha de ser fluida y cercana si quiere lograr sus objetivos de comprender y transformar de algún modo la realidad.

Santiago S. Torrado



Textos de Didáctica de la Lengua y de la Literatura, número 17
Editorial. Grao. Barcelona, 1998. 127 páginas.

Lectura y escritura: primeros pasos

Gracias a los estudios de diversos autores, entre los que Ana Teberoski y Emilia Ferreiro ocupan un destacado lugar, sabemos hoy más acerca de las ideas que los niños tienen sobre la escritura. Los métodos anteriores, de efectividad probada, no conseguían la potenciación de todas las capacidades del niño como ser dotado de la potencialidad de la escritura y tampoco avanzaban en la búsqueda de caminos para ampliar el campo en el que se movían su pensamiento y su palabra. Este número de Téxtos pretende recordar una efemérides -la publicación del libro de A. Teberoski y E. Ferreiro- ofreciendo un conjunto de muestras de investigación sobre la lectura y escritura, así como propuestas didácticas y reflexiones desde una perspectiva constructivista.

Las referencias a la lengua oral se encuentran dentro de los artículos de B. Quinto Borghi, Paulina Ribera e Isabel Ríos y Pilar Núñez y Ana M. Allende. Constituyen muestras de trabajo realizado en el aula con alumnos de diferentes edades -de cuatro a trece años- y de temáticas varias. En el primer caso se analizan modos de construir discursos argumentativos en niños de cuatro años; la fuente es una conversación grabada, a partir de la cual se realiza un análisis en el que podemos encontrar interesantes perspectivas de trabajo. Otro tanto cabe decir del artículo de P. Ribera e I. Ríos, en el que se abordan los mecanismos que se utilizan en la propuesta de planificación de texto escrito a partir de una conversación entre profesora y alumnos. El taller como metodología está representado en una propuesta didáctica realizada en el segundo ciclo de la E.S.O. por M.P. Nuñez y A. M. Allende; el taller de literatura oral es el elemento que consideren motivador para el análisis y la práctica del conocimiento de la cultura andaluza.

Dentro del grupo de artículos que se refieren a los textos escritos, la experiencia didáctica de M. Nemerovsky nos ofrece la posibilidad de utilizar los métodos que muchos maestros y maestras practicaban en las escuelas unitarias, rurales en su mayoría. Se trata de la tutorización de alumnos menores por parte de los mayores, circunscribiéndola a un trabajo lexical. Las posibilidades que encierra la carta como género -o también tipo de texto- vista desde la perspectiva comunicativa; las transformaciones por parte de los niños de una serie de cuentos tradicionales para su dramatización y la enseñanza de la escritura de textos a partir de la elección de un proyecto de trabajo completarán el panorama de experiencias didácticas ofrecidas dentro del marco de la escritura.
Blas Ferrero Celada